Consejos

Implantación del Cesped

Para tener éxito en la implantación de un césped como primer paso es importante elegir adecuadamente la especie o la mezcla que vamos a utilizar, esta debe ser acorde a nuestro suelo, condiciones climáticas y el destino que le vamos a dar al césped (campo deportivo, parque, jardín, ornamental, etc.)

Preparación del suelo

  • Limpie el lugar de materiales, basura, objetos enterrados, raíces gruesas, toscones, etc.
  • Controle todas las bocas de hormigueros y malezas agresivas.
  • Nivele el terreno eliminando las lomas y rellenando las depresiones y pozos visibles.
  • Puntee a mano la superficie hasta 5 cm de profundidad, esto ayudará al control de varias malezas, eliminara la compactación subsuperficial y mejorara la penetración de las raíces y el movimiento del agua.
  • Rastrille el terreno para desmenuzar los torrones, alisar y remover restos vegetales, piedras o vidrios.
  • Aplique un fertilizante alto en fósforo como puede ser fosfato diamónico, fosfato monoamónico, superfosfato triple, arrancador, fosfato triple de calcio.
  • Afirme el terreno con un rolo para césped. Si el tiempo lo permite, deje que el terreno cumpla con un período de afirmación exponiéndolo a una lluvia o riego adecuado.

 

Siembra

 La época de siembra depende de la mezcla o especie a sembrar. Si se trata de especies puras de ciclo otoño-invierno-primavera el momento ideal es el otoño, a mediados de esa estación.
Las especies de ciclo estival deben sembrarse avanzada la primavera, cuando exista adecuada temperatura en el suelo.
Si se trata de mezclas las siembras se hacen en las mismas épocas, pero teniendo en cuenta que deben darse condiciones de buena germinación a semillas de distinta aptitud, conviene realizar las siembras a mediado de las estaciones nombradas, cuando las temperaturas no son tan extremas.

Forma de siembra

Al ser una semilla muy pequeña es recomendable mezclarla con un material inerte ya sea aserrín, arena seca, perlita, etc. en proporción de una parte de semilla por dos del material para facilitar la uniformidad de siembra. La cantidad de semilla recomendada por metro cuadrado debe sembrarse en dos pasadas cruzadas solapando una banda de siembra con la anterior para asegurar que ninguna área quede sin sembrar. 
Luego se rastrilla superficialmente el terreno para cubrir la semilla y se pasa el rodillo para afirmar el terreno y mejorar el contacto entre la semilla y la humedad del suelo.

Terminada la siembra se debe regar suavemente y mantenerlo permanentemente húmedo, no encharcado. Una vez que el césped halla germinado y se encuentre enraizado, la frecuencia de riego debe disminuirse aumentando la cantidad de agua aplicada por vez.

Primer corte

El primer corte debe realizarse cuando el césped alcance los 10 cm de altura. Los elementos a utilizar deben estar perfectamente afilados para evitar el arrancado de la planta. En ese momento el corte debe hacerse a 6 cm de altura. Ello facilitará el despertar de las yemas de la corona. Luego en sucesivos cortes se irá bajando la altura hasta llegar a una altura final de 3-4 cm. Esto es en forma general porque cada especie tiene su altura óptima de corte. Nunca debe ser el corte tan bajo que afecte a las yemas de la corona. Además provoca el agotamiento de la planta por reducción fotosintética.
En verano o en climas muy calurosos se puede elevar la altura del corte. Se defiende así a la planta ante la posible falta de humedad proyectando sombra sobre el suelo y manteniendo fresco a la corona y al suelo.
Al efectuar cada corte conviene hacerlo en forma cruzada. Se evitará la postración en un sentido determinado. También es recomendable no pasar la máquina repetidamente sobre un mismo lugar para evitar la compactación del suelo.

Intersiembra otoñal

La intersiembra otoñal se realiza cuando es necesario mejorar el aspecto de un césped que tienen como base especies de ciclo estival. Estas son muy agresivas, con un buen crecimiento por estolones y rizomas que cubren el suelo rápidamente en su época de desarrollo. Pero al llegar las primeras heladas, detienen su crecimiento y entran en dormición perdiendo su atractivo.

La resiembre otoñal consiste en efectuar un corte bien bajo al césped existente, eliminando el material de corte con una buena rastrillada. Luego sobre el césped existente se arroja semilla de resiembra otoñal en la densidad aconsejada, recubriendo con una capa delgada de arena. Inmediatamente deberá regar para que la semilla tome contacto con el suelo. Luego con riegos normales, logrará en aprox. l5 días un tapiz verde que cubrirá el jardín durante todo el invierno.

Fertilización

 Para lograr un césped de calidad la fertilización debe ser lo más balanceada posible. El césped no requiere la misma cantidad de nutrientes durante todo el año. Los requerimientos de nitrógeno en primavera-verano para las especies de ciclo estivales son mayores que en el resto del año. En primavera-verano la planta esta en activo crecimiento y el césped usa la mayor proporción de nitrógeno. Bajo contenido de nitrógeno produce clorósis, poca masa vegetal, baja densidad y grandes probabilidades de contraer enfermedades.

Por lo general las aplicaciones de fertilizante nitrogenado se realizan de acuerdo a la etapa de mayor crecimiento de los distintos tipos de césped (de invierno y de verano), con momentos óptimos en el otoño y en la primavera.
El fósforo es necesario como estimulante del crecimiento radicular durante la germinación por eso son tan utilizados los fertilizantes altos en fósforo en la siembra. El potasio provee turgencia a la planta y contribuye a la sanidad haciendo a la planta resistente a enfermedades. Mantiene el color de la hoja.

Un suministro anual de 4 kg de nitrógeno, 07 kg de fósforo y 3 kg de potasio cada 100 m2 debería ser suficiente para lograr un césped sano y con muy buena densidad. Estos nutrientes pueden ser aportados por de fertilizantes , como urea, triple 15, fosfato diamónico, fosfato monoamónico, nitrato de potasio, etc.

Riego

Una superficie recién implantada necesita tratamiento especial en cuanto al riego. Un césped recién implantado de semilla puede requerir hasta cuatro riegos livianos diarios, para mantener el suelo siempre húmedo (no encharcado) hasta una profundidad de 3 a 5 cm, este régimen de riego se continua hasta que las plantas alcancen los 5 cm de altura, ya que las plántulas recién emergidas no deben pasar estress hídrico.Es aconsejable que el riego se realice en forma de llovizna fina ya que las gotas gruesas de los aspersores pueden dañarlo.

Cuando las plantas alcanzan los 5 cm de altura, la frecuencia de los riegos pueden ir disminuyendo y aumentando la cantidad de agua, de manera que los riegos sean más profundos. Nunca debe sobre irrigarse ya que el agua desplazaría al aire de los poros y las raíces sufrirían de asfixia.

Control de malezas, plagas y enfermedades

Un césped en perfecto estado de crecimiento es más resistente al ataque de enfermedades y plagas y compite eficientemente con las malezas. Por eso, el mejor control de las adversidades se logra cuando se comienza antes de que el césped sea implantado. A continuación se detallan 4 pasos a seguir:

  • Seleccione la especie más apropiada para el lugar, según el clima, asoleamiento, tipo de suelo y condiciones topográficas.
  • Evalúe el destino del césped.
  • Prepare el sitio en forma correcta (ver preparación del suelo).
  • Mantenga un adecuado manejo cultural (riego, fertilización, corte) para un óptimo crecimiento.

- Malezas:

Una maleza es una planta que crece en un lugar no deseado. Para combatirlas no solo existe el control a través de productos químico sino que también podemos controlarlas mediante un adecuado manejo cultural.

El corte es una de las practicas culturales que mayor incidencia tiene sobre la infestación de malezas ya que la adaptación especial a la defoliación continua hace a las especies únicas como constituyentes de un césped. Pero, al mismo tiempo, el corte puede acarrear problemas de malezas: cuando un césped es cortado a una altura menor de la óptima se vuelve menos competitivo, mientras que las malezas adaptadas a esa altura se vuelven más prósperas.

La fertilización es otra practica cultural, se debe definir el momento de fertilización a favor del césped y en contra del crecimiento de la maleza. En el momento de la siembra se aplican fertilizantes con alto contenido de fósforo para estimular el enraizamiento. Pero cuando el césped maduro tiene un buen desarrollo radicular, un exceso de este fertilizante favorecerá el crecimiento de las malezas que crecen de semilla.

El riego debe ser el apropiado, la frecuencia de riego debe reducirse cuando las especies hayan desarrollado un profundo sistema radicular.

La calidad de la semilla elegida para la siembra puede constituirse en una fuente de malezas. Mezclas de mala calidad contaminadas con semillas de otras especies traerán inconvenientes.

- Plagas más importantes:

Grillo toposon insectos que se alimentan de las raíces, los daños aparecen como manchones de pasto muerto. Un método practico para pequeñas infestaciones consiste en mezclar agua y detergente y volcar la solución en los agujeros del terreno donde se sabe que hay insectos, así salen inmediatamente a la superficie y se los puede eliminar.

El control sobre superficies mayores se puede recurrir a insecticidas como:

Deltrametrina, Clorpirifós o Fipronil.

Los insecticidas se aplican sobre el suelo y posteriormente se riega abundantemente, para incorporarlos al suelo.

Gusanos blancos: son las larvas de los escarabajos, estas se alimentan de las raíces de las plantas produciendo la perdida del sistema radicular. En climas fríos, las larvas profundizan en el suelo y en primavera reinician la alimentación. Se controlan con clorpirifós o carbaril.

Orugas cortadoras: cortan las plantas a la altura del cuello, ocasionando la pérdida de las plantas. Se controlan con carbaril.

Isocas: estas se alimentan de los tallos y las hojas, provocando defoliación y, en ataques intensos, pérdida de plantas. Se controlan con carbaril.

Acaros y arañuelas: se alimentan del césped produciendo manchas sobre las hojas que pueden terminar en clorosis y muerte. Se controlan con dicofol o con mercaptotión.

Chinchesestos insectos se alimentan succionando savia de las hojas y a la vez inyecta saliva tóxica. Así ocasiona clorosis y, eventualmente la muerte de las plantas.

Pulgones: también pueden inyectar sustancias tóxicas. Generalmente los daños aparecen en las áreas sombreadas o bajo árboles y arbustos. Inicialmente, el césped atacado se pone amarillo y luego marrón, indicando la muerte de las plantas.

Hormigas: viven en colonias bajo la superficie del suelo, cuando la población es muy grande, pueden excavar grandes galerías en el suelo y provocar grandes perdidas de plantas. Pueden controlarse con clorpirifós o mirex (bajo la forma de cebo tóxico).

- Enfermedades:

Al igual que para las malezas, un perfecto manejo cultural es la clave para desarrollar un verdadero control de enfermedades en césped.

En lo que se refiere al riego, es importante proveer al césped del agua adecuada. La humedad excesiva favorece al desarrollo de enfermedades porque origina suelos con problemas de compactación y como consecuencia, "marchitamiento por humedad"; debido a la muerte de las raíces por asfixia. Por otro lado, también la sequía predispone a las plantas a estress y las vuelve susceptibles al ataque de hongos.

El programa de fertilización debe ser balanceado y oportuno. Un nivel elevado de nitrógeno implica un crecimiento acelerado, plantas con tejidos suculentos, paredes celulares y cutículas delgadas, es decir, plantas susceptibles al ataque de enfermedades. Las plantas que reciben nitrógeno en forma insuficiente también son propicias al ataque, de ahí la importancia de la fertilización balanceada.

El potasio también es fundamental para la prevención de patógenos, deficiencias del mismo provoca plantas con paredes más delgadas y susceptibles a la penetración de los patógenos.

El corte es otra forma de evitar el riesgo a enfermedades. Los corte de una altura y frecuencia adecuada, en cada corte debe removerse solo el 30 % del material fotosintético. Es fundamental que las maquinarias con las que se van a cortar estén en buenas condiciones para poder efectuar un corte correcto, claro, limpio y parejo.

 

Resiembra Otoñal

Resembrar consiste en esparcir semilla sobre un césped ya instalado.

Esta Resiembra Otoñal (marzo a junio), es una práctica muy utilizada para mantener el jardín verde todo el año, consiste en esparcir semilla (recomendamos nuestra "INTERSIEMBRA OTOÑAL" como mezcla ideal para la época) sobre el césped existente, que entrará en dormición con la aparición del frío.

Esta cubierta verde mejora la apariencia del jardín durante el invierno, y además protege al césped en dormición del desgaste del pisoteo y de la competencia con las malezas que se darán al comienzo de la primavera, cuando las especies de verano todavía no hayan despertado.

Al colocar semilla de invierno nueva, se logra que el tapiz se mantenga verde en el período en el que las especies de verano están amarillas. Luego en la primavera, se produce nuevamente la transición de las especies de invierno que resembramos, a las de verano.

TAREAS

Cortar bien bajo y Retirar los restos: Esto permitirá que la semilla de la resiembra tome mejor contacto con el suelo y además eliminará parte de las hojas y tallos muertos que afectarían el crecimiento futuro del césped.

Fertilizar: es muy recomendable fertilizar con un producto de alto contenido en fósforo. Se puede utilizar fosfato diamónico con una dosis de aprox. 1 a 2 Kg cada 100 mts2. No es conveniente sobrepasar esta dosis para evitar el quemado de las plantulas.

Sembrar: La siembra debe hacerse esparciendo la semilla uniformemente sobre la cubierta existente y luego hacer que esta baje en la mayor proporción posible al suelo. La densidad de semilla a resembrar debe ser mayor a la de una siembra, porque al no colocar la semilla en una cama de siembra preparada (ya que estamos sembrando sobre un césped instalado), hay una gran cantidad de semillas que se pierden durante la germinación y el anclaje de la planta al suelo.

Rastrillar o Rolar: para que las semillas caigan al suelo hay una forma muy efectiva y simple es pasar un rodillo o sinó con un trozo de alfombra con un tirante de madera en un extremo de forma tal que produzca la vibración de las plantas y la caída de las semillas al suelo.

Regar: mediante un riego intensivo ayudamos también a que las semillas bajen al suelo. Continuar regando en los siguientes 10 dias, abundantemente, sin encharcar.

Cortar a los 10 cm. Cuando las plantas alcanzan los 10 cms se debe realizar el primer corte con una máquina muy bien afilada para evitar el desprendimiento de las mismas.

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